CONSEJO PARA LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR A.C.

- Organizada por la ANUIES, reunión virtual con el Secretario de Educación Pública y la participación de más de 200 autoridades de educación superior

Ante la nueva realidad de la educación superior en el contexto de la pandemia, las universidades e instituciones de educación superior se enfrentan al reto colectivo de la innovación tecnológica, pero fundamentalmente nos convoca al aprendizaje compartido y al concurso solidario de todos, expresó el maestro Alejandro Miranda Ayala, director general del COPAES.

Al participar en una reunión virtual encabezada por los maestros Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación Pública, y Jaime Valls Esponda, secretario general de la ANUIES, y con la participación de más de 200 autoridades de instituciones de educación superior, el Director General del COPAES celebró la revisión de las acciones y contribuciones para enfrentar la pandemia, y la pertinencia de conversar sobre el porvenir de la Educación Superior en el país.

El maestro Miranda Ayala, también presidente de la Red Iberoamericana para el Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior (RIACES), se preguntó ¿Cómo atenderemos el déficit de aprendizaje que implica la transición hacia los esquemas digitales; cómo garantizaremos la integridad en la medición de aprendizajes y cómo podremos potenciar las capacidades de los más vulnerables o la accesibilidad del estudiantado con necesidades educativas?

Ante estas interrogantes consideró que es imprescindible colocar en el núcleo el aprendizaje de las y los estudiantes para que desarrollen las habilidades y competencias que les permitan transitar, con éxito, a lo largo de su vida, a partir de una nueva realidad pos-pandemia.

En este sentido informó que la Red Iberoamericana para el Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior (RIACES) que preside COPAES, realizará un estudio regional que nos permitirá caracterizar a los estudiantes iberoamericanos, cuyos resultados serán públicos.

Aseveró que la acreditación debe ser adaptable a las necesidades y contextos específicos e impulsar, también y sobre todo, la mejora continua de cada IES, e instó a dar paso a criterios e indicadores no tradicionales y promover la capacidad de las IES para responder ante las necesidades de su entorno cultural, disciplinario, profesional, laboral, social, etc.

En este sentido, agregó, es central conocer el alcance de la docencia virtual con indicadores que faciliten la identificación del cumplimiento de los objetivos programáticos esperados, así como valorar de la forma más exacta posible de qué manera la emergencia sanitaria ha impactado en la consecución de los objetivos de aprendizaje y establecer un catálogo amplio de buenas prácticas aprobadas en este contexto. Hay que construir una docencia renovada porque en ella sigue estando el centro de toda educación.

Mencionó que el Sistema Iberoamericano de Calidad Educativa (SIACES), otro organismo internacional del que COPAES forma parte, trabaja sobre los 100 mejores casos de digitalización exitosa, que se convierten en un referente para mejorar la capacitación de nuestro profesorado en metodologías de enseñanza virtual. Es el caso de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que ha asumido con renovada capacidad la nueva realidad educativa, convirtiéndose en un modelo de buenas prácticas de educación virtual.

Enfatizó que un programa de calidad no debe ser ajeno a la responsabilidad social y, desde ahora, desde esta pandemia, a esa responsabilidad mayor que representa toda la especie humana, sin exclusión alguna. Que nadie se quede atrás, efectivamente. Y que las acciones sociales que realizan las IES adquieran especial relevancia al momento de valorar la excelencia educativa.

Por último informó que cinco organismos acreditadores de COPAES así como algunos otros más trabajan en la construcción de un modelo eficiente para la Agenda de la transformación digital. “Sabemos, advirtió que algunos contenidos no son susceptibles de ser impartidos a distancia y que hay profesiones, “de riesgo” —las asociadas a la salud, destacadamente— que, como tales, requieren de análisis específicos”.