CONSEJO PARA LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR A.C.

El Consejo para la Acreditación de la Educación Superior expresa su beneplácito por la histórica aprobación en la H. Cámara de Diputados de la Ley General de Educación Superior (LGES), que marca un antes y un después en la educación superior, al responder de una manera integral y con un elevado sentido de responsabilidad social, a la nueva realidad del país, protegiendo el derecho de los jóvenes a recibir una educación superior universal, gratuita y de excelencia.

Tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado de la República ha pervivido el objetivo esencial de contribuir a formar profesionistas con un alto compromiso social, que contribuyan al desarrollo social, cultural, científico, tecnológico, humanístico, productivo y económico del país.

De manera firme y estructurada el nuevo ordenamiento fortalece el Sistema Nacional de Educación Superior, integrado por los subsistemas universitario, tecnológico y de educación normal y formación docente, en sus diferentes modalidades, a fin de garantizar una oferta educativa de excelencia con capacidad de atender las necesidades nacionales, regionales, estatales y locales, además de las prioridades específicas de formación de profesionistas e investigadores para el desarrollo sostenible del país.

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Adicionalmente reconoce y respalda la autonomía que la ley otorga a las universidades e instituciones de educación superior. Establece que todo proceso legislativo que busque modificar las leyes orgánicas de universidades autónomas deberá respetar de manera irrestricta los derechos y garantías de las instituciones de autogobernarse.

Este nuevo instrumento jurídico rescata el espíritu del 3ro. Constitucional reformado: enfoque de derechos humanos y perspectiva de género; énfasis en equidad, interculturalidad, inclusión, permanencia y continuidad; integralidad, excelencia académica, pertinencia social e internacionalización solidaria.

En este sentido fomenta la formación inclusiva y de excelencia en educación superior para que los grupos sociales de la población, históricamente excluidos, así como las personas con discapacidad puedan acceder a este grado de estudios sin ningún tipo de discriminación y participen activamente en el desarrollo del país.

La Ley privilegia el respeto a una vida de entero equilibrio en las universidades y, sobre todo, coadyuvará a garantizar que las instituciones de educación superior se constituyan como espacios libres de todo tipo y modalidad de violencia, en específico la de género, y de discriminación, para garantizar el acceso pleno al derecho a la enseñanza superior.

Uno de los criterios que orientarán al Sistema Nacional de Educación Superior en el nuevo marco legislativo es el de la excelencia educativa, que coloca al estudiante al centro del proceso educativo, además de su mejoramiento integral constante que promueva el máximo logro de aprendizaje para el desarrollo de su pensamiento crítico y el fortalecimiento de los lazos entre escuela y comunidad.

En el COPAES celebramos que se reconozca a la excelencia educativa y que se la armonice con los objetivos, exigencias y expectativas sociales asociadas al nuevo Proyecto Nacional. Estamos ciertos de que la acreditación asegura las bases de la mejora continua de los programas educativos y el prestigio de las instituciones. Es, sobre todo, la garantía de un buen porvenir para los jóvenes en el demandante proceso de ingreso a las esferas del mundo profesional.

La nueva Ley protege el derecho a recibir una educación superior innovadora, de calidad medible y acreditada al establecerse un Sistema para la Evaluación y Acreditación que no sólo permita elevar los estándares de calidad, sino que sea sello indispensable en universidades, tecnológicos y normales. Nunca más la creencia de que la educación superior de excelencia es un privilegio.

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Al reconocer a nivel constitucional la obligatoriedad y gratuidad en la educación universitaria, el país asume el desafío irrenunciable de destinar cada vez más recursos financieros a la educación y así reducir la brecha inaceptable de la desigualdad. Con ello, México se convierte en el primer país en todo el mundo en reconocer y garantizar —a nivel constitucional— la gratuidad de toda la educación.

La LGES es la síntesis de un gran ejercicio democrático que inició el 9 de septiembre pasado y se entrega a la sociedad hoy. Hay una coincidencia: se logró construir entre todas y todos un dictamen integral que ha dado lugar a una ley sólida con un elevado sentido social, en la que participaron de manera activa y propositiva estudiantes, profesores, especialistas, autoridades educativas federales y de entidades federativas, representantes de los subsistemas de educación superior; la ANUIES, el COPAES, organizaciones universitarios y representantes de las organizaciones e instancias que llevan a cabo procesos de evaluación y acreditación de programas e instituciones de educación superior, entre una amplia gama de participantes.

La nueva Ley General de Educación Superior, en sus 77 artículos y 21 transitorios, es la concreción de la voluntad colectiva y transformadora. El COPAES refrenda el compromiso con la educación de México y su decidida participación en este proceso transformador que vive el país en beneficio de millones de niñas, niños y jóvenes, quienes son el presente y el futuro de una nación que vislumbra un nuevo horizonte de desarrollo.

Alejandro Miranda Ayala, director general del COPAES y presidente de la Red Iberoamericana para el Aseguramiento de la Calidad en la Educación Superior